La educación de los hijos se puede comparar al vuelo de un papalote (niño). Hay papalotes de diferentes colores, estructuras y tamaños pero al final son papalotes.
Al principio cuesta trabajo levantarlo porque en situaciones, el viento (problemas) no es el adecuado, pero conforme pasa el tiempo te das cuenta que el viento, que es el que hace que el papalote no vuele, es el mismo que hace que se levante.

Ya en el cielo, el vuelo se combina entre jalar y soltar para poder permitir un mejor vuelo. Si no quieres volar el papalote por miedo a que se rompa, entonces no permitiras que el papalote libere todo su potencial. Y no sabrás lo que es verlo volar a pesar de las dificultades.
El hilo es la conexión entre tu y el, de ti depende que estén siempre conectados. Cuida esa conexión.
Durante la experiencia de volar el papalote, te das cuenta que hay momentos de frustración (porque no vuela), de miedo, de tensión, de angustia por no saber que hacer, pero ya después de un tiempo, de caídas, de levantadas y giros en el cielo, te llenas de por verlo volar. En el vuelo te preguntaras si lo estas haciendo bien? dentro de ti esta la respuesta.
Por ultimo y no menos importante, en todo momento estas viendo hacia el cielo, porque sabes que todo depende de El.